La alopecia androgénica es la causa más común de caída de cabello. Se produce porque la genética y los cambios hormonales hacen que el ciclo de vida del pelo se acorte y los folículos se vuelvan más débiles progresivamente.
En QMED acompañamos a pacientes desde 2019. En este artículo te explicamos de forma sencilla las fases de la caída para que identifiques tu caso y sepas que siempre hay una solución.
¿Qué son las fases y los grados en la alopecia androgenética?
Cuando hablamos de alopecia, fases y grados no son lo mismo, aunque están estrechamente conectados.
Las fases describen lo que ocurre dentro del folículo. En este proceso, el protagonista es la DHT (dihidrotestosterona), una hormona derivada de la testosterona que, en personas predispuestas genéticamente, acorta el ciclo de vida del cabello.
En un folículo sano, el crecimiento dura años, pero bajo la influencia de esta hormona, el ciclo se reduce drásticamente. El resultado es la miniaturización folicular: un proceso de debilitamiento interno donde el folículo produce un cabello cada vez más corto, fino y sin pigmento, algo que comienza mucho antes de que la pérdida sea visible en el espejo.
Los grados describen lo que vemos en la superficie. Son la forma en que los especialistas medimos cuánto terreno ha ganado la alopecia en el cuero cabelludo mediante escalas estandarizadas:
- La Escala Norwood-Hamilton en hombres (7 grados según la extensión de la pérdida).
- La Escala Ludwig en mujeres (3 grados según el nivel de adelgazamiento difuso).
Entonces, las fases nos permiten frenar el daño interno con medicación antes de que el folículo se atrofie, mientras que los grados nos ayudan a determinar el enfoque clínico más efectivo, ya sea farmacológico, mediante mesoterapia o con una solución quirúrgica como el injerto capilar.
¿Cuáles son las fases de la alopecia androgenética?
No todos los pacientes avanzan al mismo ritmo ni presentan exactamente el mismo patrón, pero el proceso suele relacionarse con la miniaturización folicular: el folículo afectado produce cabellos progresivamente más finos, cortos y débiles.
Por lo tanto, las fases explican qué está ocurriendo dentro de los folículos. Una persona puede presentar un grado visual leve y, al mismo tiempo, tener signos iniciales de miniaturización que solo se detecten mediante una valoración capilar.
Fase inicial: el folículo comienza a miniaturizarse
En la primera fase, el folículo todavía está activo y continúa produciendo cabello. Sin embargo, los cabellos que nacen de los folículos sensibles a la acción de los andrógenos pueden empezar a presentar cambios sutiles: menor diámetro, menor longitud y una fase de crecimiento más corta.
En lugar de producir un cabello terminal, grueso, largo y pigmentado, el folículo comienza a generar un cabello de características más finas y débiles.
Estos cambios suelen comenzar de forma gradual y pueden pasar desapercibidos. La persona quizá no observe una caída abundante, pero puede notar que el pelo tiene menos cuerpo, que algunas zonas pierden volumen o que determinados cabellos crecen más despacio que antes.
En hombres, los primeros cambios suelen apreciarse en las entradas, la línea frontal o la coronilla. En mujeres, es más habitual observar una disminución de densidad en la zona superior y un ensanchamiento progresivo de la raya.
En esta etapa, la tricoscopia puede aportar información que no se aprecia a simple vista. La presencia de cabellos con diámetros desiguales, cabellos miniaturizados y una mayor proporción de pelos finos puede orientar al especialista hacia un proceso de alopecia androgenética.
Aun así, estos signos deben interpretarse junto con la historia clínica, los antecedentes familiares y el patrón de pérdida.
Fase de miniaturización progresiva: el cabello pierde grosor y densidad
En la segunda fase, la miniaturización se hace más evidente. La acción androgénica sobre los folículos predispuestos altera la dinámica normal del ciclo capilar: la etapa de crecimiento del cabello se reduce y el folículo pasa más tiempo descansando. Como resultado, cada nuevo ciclo puede producir un cabello más corto y fino que el anterior.
El cambio no afecta necesariamente a todos los folículos al mismo tiempo. Por eso, en una misma zona pueden convivir cabellos gruesos, cabellos intermedios y cabellos muy finos.
Esta variación en el diámetro es uno de los signos que pueden estudiarse mediante tricoscopia y ayuda a comprender que la alopecia no consiste únicamente en que el pelo se desprenda, sino también en que los folículos van produciendo cabellos de menor calidad.
A nivel visible, la persona puede empezar a notar que las entradas avanzan, que la coronilla clarea con determinadas luces o que la raya central se ensancha. El cabello puede perder volumen después del lavado, resultar más difícil de peinar o dejar ver con mayor facilidad el cuero cabelludo.
En mujeres, la pérdida suele ser más difusa y puede conservarse la línea frontal; en hombres, puede concentrarse en la región frontal, temporal y del vértex.
En esta fase todavía puede existir cabello miniaturizado susceptible de mejorar o conservarse mediante tratamiento, pero la respuesta no es igual en todos los casos.
Depende, entre otros factores, del tiempo de evolución, del grado de miniaturización, del diagnóstico y de las características individuales del paciente. Por ello, no es recomendable esperar a que la pérdida sea muy evidente para solicitar una valoración.
Fase avanzada: el folículo produce un pelo muy fino o deja de producir cabello visible
La miniaturización ha progresado durante un periodo prolongado en determinadas zonas. El folículo puede producir únicamente un cabello muy fino, corto y poco visible, o puede dejar de generar un cabello que contribuya de forma apreciable a la densidad del cuero cabelludo.
En consecuencia, la zona afectada muestra un clareamiento más intenso y la pérdida resulta evidente. Los folículos que aún conservan actividad pueden requerir un abordaje médico para intentar mantener su función.
Sin embargo, las áreas que llevan mucho tiempo despobladas pueden tener una capacidad de recuperación más limitada, especialmente cuando ya no existe un cabello visible. El especialista deberá determinar qué folículos siguen activos y qué opciones son razonables en cada caso.

¿Las fases son iguales en hombres y mujeres?
El proceso interno de miniaturización comparte características entre hombres y mujeres, pero su expresión puede ser diferente. En los hombres, la pérdida suele dibujar un patrón frontal, temporal o de coronilla. En las mujeres, suele manifestarse como una reducción difusa de la densidad en la zona superior, con un ensanchamiento de la raya y una conservación relativa de la línea frontal.
Por tanto, las fases ayudan a explicar la evolución biológica común, mientras que los grados y las escalas permiten describir el patrón visible que adopta en cada persona.
Esta es la razón por la que no debe establecerse una correspondencia automática como «fase 1 igual a grado 1» o «fase 2 igual a grado 2». Un grado clínico representa la extensión observable de la pérdida, pero no informa por sí solo de todo lo que está ocurriendo en el interior de cada folículo.
La alopecia en hombres: ¿qué dicen los grados de la escala Norwood?

En hombres, el avance de la calvicie se clasifica con la Escala Norwood-Hamilton, desarrollada por Hamilton en 1951 y perfeccionada por Norwood en 1975. Define 7 grados según la extensión de la pérdida.
| Grado Norwood | Manifestación principal | Salud del cabello | Tratamiento recomendado |
|---|---|---|---|
| Grado 1 | Sin recesión apreciable | Pelo sano y fuerte | Prevención y control tricoscópico |
| Grado 2 | Entradas simétricas leves | El pelo empieza a afinarse en las sienes | Antiandrógenos, minoxidil, mesoterapia |
| Grado 3 | Recesión profunda en sienes o coronilla | El pelo se pierde definitivamente en zonas localizadas | Farmacoterapia combinada + valoración de injerto FUE |
| Grado 4 | Pérdida frontal avanzada y coronilla marcada | Zonas sin pelo marcadas con una separación clara | Injerto FUE + mantenimiento farmacológico |
| Grados 5 a 7 | Confluencia de áreas alopécicas | Pérdida extensa de cabello | Cirugía de redistribución estratégica |
Grado 1: cuando todo parece normal
Aún no se nota la pérdida a simple vista, pero el proceso puede haber comenzado de forma silenciosa si tienes antecedentes familiares. El cabello mantiene su grosor, pero es el momento ideal para empezar a cuidarlo.
En esta etapa, lo mejor es realizar revisiones preventivas para asegurar que tu cuero cabelludo esté sano y fuerte.
Grado 2: las primeras entradas
Es cuando notas que las entradas son más visibles. El pelo en esa zona se vuelve más fino, rebelde y crece más despacio.
Aquí la raíz del pelo se está debilitando: cada vez nace un cabello más delgado que el anterior.
Este es el mejor momento para actuar. Con tratamientos como la mesoterapia o vitaminas, podemos recuperar ese grosor y frenar la caída antes de que el pelo desaparezca por completo.
Grado 3: calvicie clínica establecida
La pérdida de cabello ya es evidente en las sienes o en la coronilla. Es el punto donde la mayoría de los pacientes deciden buscar ayuda profesional.
En esta fase, algunas zonas ya han perdido el pelo definitivamente, pero el cabello de alrededor aún puede salvarse con el tratamiento adecuado.
Se divide en dos subpatrones:
- Grado 3 frontal: pérdida concentrada en la línea de inserción anterior y las recesiones temporales.
- Grado 3 vértex: recesión frontal moderada con área de rarefacción clara en la coronilla.
Aquí recomendamos un plan doble: medicación para fortalecer el pelo que queda y un microinjerto para repoblar las zonas donde ya no crece nada.
Grados 4 a 7: alopecia avanzada
La calvicie es muy marcada tanto en la frente como en la coronilla. Las raíces en las zonas despobladas ya no están activas y no responden solo a la medicación.
Al evolucionar hacia el Grado 5, esa banda se estrecha de forma crítica y ambas zonas empiezan a confluir. En el Grado 6 el puente desaparece y la atrofia abarca toda la bóveda craneal.
En el grado más severo, solo queda pelo en los laterales y la nuca.
Incluso en estos casos existen soluciones, pero requieren una estrategia quirúrgica experta para redistribuir el pelo de forma natural y estética.
La alopecia en mujeres: entender la escala Ludwig

En las mujeres, el pelo no suele retroceder en la frente. Lo que ocurre es una pérdida de densidad generalizada en la parte superior de la cabeza.
El cabello femenino tiene una protección natural en la zona frontal, por lo que la caída suele concentrarse en la raya del pelo.
Usamos la Escala Ludwig para entender el avance:
- Grado I: pérdida de volumen leve: notas que la raya del pelo se ensancha un poco. El pelo se siente con menos cuerpo, pero aún cubre el cuero cabelludo. Es el momento perfecto para fortalecerlo.
- Grado II: clareo visible: el cuero cabelludo empieza a asomar en la zona superior. El pelo se ha vuelto mucho más fino. Combinar medicación con tratamientos estimulantes da excelentes resultados aquí.
- Grado III: falta de densidad avanzada: la zona superior tiene muy poco cabello. En esta etapa, el injerto capilar suele ser la mejor opción para recuperar la densidad y la confianza.
Factores como el postparto, la menopausia o desajustes hormonales pueden acelerar este proceso, por lo que siempre analizamos tu caso de forma integral.
¿Es necesario un análisis de sangre para saber qué grado de alopecia tengo?
Para saber tu grado de alopecia basta con una revisión visual y el uso de una microcámara que analiza la salud de tu pelo. Es rápido, indoloro y muy preciso.
Sin embargo, la analítica de sangre es fundamental para entender por qué se está cayendo el pelo. Nos ayuda a descartar otros problemas que podrían estar empeorando la situación.
Por ejemplo, si tienes falta de hierro o problemas de tiroides, tu pelo caerá más rápido aunque tratemos la alopecia. Al corregir estos valores, el tratamiento funciona mucho mejor.
Revisamos puntos clave como:
- Niveles de hierro (ferritina): si están bajos, el pelo no tiene energía para crecer y se cae.
- Tiroides: su desequilibrio afecta directamente al ciclo de vida del cabello.
- Hormonas: para identificar si hay un exceso de hormonas masculinas, especialmente en mujeres.
- Vitaminas y minerales: como la Vitamina D o el Zinc, esenciales para fabricar un pelo sano y resistente.
- Zinc sanguíneo: cofactor en la síntesis de queratina e inhibidor fisiológico de la 5-alfa reductasa.
Combinar la tecnología con una analítica completa nos permite darte el tratamiento exacto que tu pelo necesita.
En QMED, tu diagnóstico es personal y cercano
Saber exactamente en qué fase estás es la clave para recuperar tu imagen. En QMED utilizamos tecnología avanzada y análisis clínicos para que no pierdas ni un minuto en el tratamiento equivocado.
Tu médico estará contigo en todo momento, desde el primer día. Te invitamos a una primera valoración gratuita, ya sea en persona o por videollamada, para resolver todas tus dudas.


